Valor

  1.  la calidad de la mente o del espíritu que permiten a una persona hacer frente a la dificultad, al peligro, al dolor, etc., sin miedo; valor.
  2. tener el valor de sus convicciones, de actuar de acuerdo con su creencia, especialmente a pesar de crítica.

coraje2El valor ha sido una virtud unida a cada cultura en el mundo y se ha escrito sobre ella, se ha discutido sobre ella y filosofado  alrededor de ella desde los lo más tempranos días. A menudo cuando pensamos en valor pensamos solamente en ese tipo de valor que se lleva adentro y en un resultado del reino físico de la existencia. Pensamos de valor en el campo de batalla, de valor en épocas de adversidad física o de dificultad. Aristóteles es apenas uno de los muchos filósofos antiguos y modernos que han procurado definir valor como valor inherente en los seres humanos. Pero Aristóteles deja claro que cuando él discute sobre el valor, él está hablando del valor de la comprobación . Él da los ejemplos que cree relevantes  para los soldados o los guerreros y que esta virtud es importante para aquellos que sirven a su sociedad en esta capacidad. Así pues, cuando oímos las palabras “valor de superar,” pensamos en las manifestaciones o los actos físicos que implican esta virtud. No debe sorprender a nadie saber que el valor tiene varias formas además del valor que un guerrero demostraría cuando estaba en el frente, en batallas a muerte. Y aunque no signifique que implique que esta clase de valor es de alguna manera menos importante, hay por lo menos dos tipos de valor que también se deben discutir y desarrollar dentro de un individuo, que son el valor moral y el valor psicologico.

El valor moral todavía implica dar la cara ante la adversidad pero en las situaciones en las que se requiere valor moral no es el bienestar físico de una persona el que está en peligro. Los peligros están en  a una situación socialcoraje3 cuando las personas viven dentro de la sociedad. Una persona demuestra valor moral cuando se plantan en lo que creen correcto y lo que creen que son verdades. Aristóteles habría clasificado muchos casos del valor moral como “carencia de la moderación.” Un hábito de beber o un miedo irracional de una cierta clase puede reflejar una carencia de equilibrio con respecto a los placeres de la vida. Pero el encarar esto y la superación de estos hábitos o ansiedades pueden implicar valor porque, para la persona atrapada en ellas, el otro lado representa dolor y muerte.

El valor espiritual entonces estaría haciendo frente a las pruebas espirituales que acompañan cualquier vida noble. Superar la duda en cuanto a lo que se ve como una verdad espiritual, y defender esa verdad, no solamente de ataques del exterior sino de las propias dudas o miedos de uno mismo. El valor espiritual es vital en un tiempo común de persecución religiosa y étnica. El valor es la fuerza de una naturaleza física, mental y espiritual. El valor sin la convicción virtuosa es vacío y perverso. Es un valor que se debe practicar, afilar con piedra y templar a través de los fuegos de su práctica.

 

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